Mi nombre es Carol Motta. Soy yogini desde hace más de 20 años. Profesora de yoga adaptativo, meditación y atención plena.

yoga

Hace tiempo unos 50 alumnos con EM y yo comenzamos a caminar juntos por un camino que la mayoría de ellos desconocían; el camino del yoga.

El primer día todos se acercaron curiosos buscando que era yoga y que les podía aportar. Algunos tenían la idea de esas posturas acrobáticas que aparecen en los medios y mostraron su preocupación ante no poder realizar la práctica debido a su estado de salud.

Sea cual sea tu condición física, siempre puedes practicar y obtener todos los beneficios del Yoga. Es la práctica la que se adapta a ti y no al revés.

Desde el primer día las clases fueron todo un éxito. Cada semana los alumnos practican con ilusión y confianza. Y siempre se llevan herramientas para poder desarrollar en lo cotidiano y lo íntimo.

Muchas personas con E.M quieren huir de su cuerpo, escapar. Es una reacción entendible pero perjudicial. Ante ese deseo de alejarse de la propia realidad, el cuerpo reacciona perdiendo vitalidad y movimiento. Es como intentar apagar un fuego con gasolina.
Es necesario por lo tanto volver a habitar el cuerpo, aceptar (que no resignarse) la propia realidad y desde ahí tomar las riendas y ver que es lo que cada uno puede hacer por si mismo.
Y es mucho.

Es un paso muy grande pero no por ello duro ni farragoso, al revés, trabajamos con dulzura (sukha) desde la escucha profunda, la comprensión, el amor (lo primero a nosotros mismos) y la práctica (sadhana).

Aspectos mentales:

  • Meditación y atención plena (mindfulness); Aquietamos las fluctuaciones mentales que a menudo nos arrastran hacia el futuro (miedo) o al pasado (lamento). Vivimos el presente desde ese aquietamiento, dirigimos la atención de forma consciente.
  • La palabra (dicha o pensada) es mantra; Al dejar atrás los automatismos de la mente podemos escoger pensamientos que repercuten de una forma positiva en nuestro sistema glandular y este en el resto del cuerpo. Cuidar el pensamiento es cuidar el cuerpo.

Aspectos físicos:

  • Dolor; ahora los alumnos tienen herramientas para enfrentarse al dolor, atenuarlo y hacerlo desaparecer en muchos casos. A menudo entran en clase con un dolor específico y al salir este ha desaparecido.
  • Cansancio; el cuerpo necesita mucha más energía para sostenerse cuando nuestra higiene postural no es la correcta. Trabajamos la gestión de recursos, la respiración, los apoyos y la verticalidad desde la imagen revitalizando la musculatura profunda.
  • Respiración; es la reina de las clases. Al liberarla mejora la oxigenación en sangre y por tanto todos los sistemas y órganos. Sirve de soporte para crear espacios en articulaciones y cavidades y para llegar a la meditación.
  • Sistema glandular, sistema nervioso (central y periférico) ; Trabajamos con chakras, visualizaciones y trabajo corporal.
  • Movilidad, flexibilidad, equilibrio; trabajamos estos aspectos con asana y con visualización (al igual que los deportistas). Para poder hacer hatha yoga (yoga físico) totalmente adaptado es necesario trabajar de forma individualizada o con grupos muy reducidos.

Aspectos emocionales:

    • Escuchar la emoción, sea cual sea, dejar que se exprese, vivirla en el propio cuerpo y ver como se aleja, desde la experiencia, desde el sentir. Así las liberamos. El feedback de los alumnos habla de una mejora en la gestión emocional. Ya no son arrastrados por la ira o la tristeza, entre otras.
    • Relaciones personales; Hay alumnos que me hablan de cómo sus relaciones personales han mejorado, desde el escucharse a uno mismo. Si yo cambio todo a mi alrededor cambia.
    • Autoestima; más de un alumno ha comentado que desde que practican yoga han comenzado a conocerse y a amarse a sí mismos.

Las herramientas que utilizamos en clase son todas las propias del yoga SIEMPRE adaptadas a EM. Por lo que es importante buscar siempre profesores titulados que impartan yoga adaptativo.

El yoga, ante todo, es experiencia. Así es que animo a todas aquellas personas con EM a que confíen y practiquen, abriendo una puerta hacia si mismos y que sean críticos con los resultados.

Este artículo está basado en la experiencia y los testimonios de mis alumnos (que a la vez son mis maestros) a los cuales estoy tan agradecida por permitirme ser su compañera de camino.

“Deja que el silencio te lleve al centro de la vida”– Rumi