Entendemos la adherencia a la actividad física como el grado en que una persona incorpora la actividad física en su día a día, integrándola en su estilo de vida. Los profesionales que trabajan en contacto con personas con EM deben fomentar tanto el inicio de la actividad física como su mantenimiento a largo plazo.

En la población general, se estima que en torno al 50% de las personas que inician una actividad la abandonan durante los primeros seis meses1. Esta situación se agrava más si cabe en personas con EM, donde los síntomas de la enfermedad y su progresión condicionan tanto el inicio como el mantenimiento de cualquier actividad física. En concreto, se estima que un 80% de los pacientes con EM remitente-recurrente no siguen las recomendaciones de salud pública sobre actividad física moderada2.

La falta de adherencia a la actividad física supone por tanto un problema de gran magnitud y presenta una elevada incidencia en la población con EM, pudiendo repercutir negativamente en su salud, tanto por los riesgos que puede conllevar la propia inactivad como por la ausencia de beneficios aportados por la actividad física.

El primer paso para modificar esta realidad es reconocer por tanto la dimensión del problema de la no-adherencia y entender cuáles son los factores que influyen en la falta de adherencia a la actividad física en personas con EM, pudiendo así desarrollar estrategias adecuadas que permitan fomentar el cumplimiento en aquellas personas que ya han empezado a realizar algún tipo de actividad o que se proponen hacerlo.

Habitualmente, la decisión de participar en una actividad física o no hacerlo, es compleja e individual; en personas con EM es todavía más compleja debido a la naturaleza impredecible de la propia patología3. Específicamente, en personas con EM, las principales barreras a la hora de adherirse a una actividad física son3,4,5,6:

  • El nivel de discapacidad
  • La presencia de fatiga
  • La falta de apoyo social
  • No disfrutar de la actividad
  • Las creencias erróneas sobre la actividad física

Al igual que ocurre en la adherencia a los tratamientos farmacológicos y en contra de la creencia popular, los estudios han demostrado que los aspectos socio-demográficos (tales como el sexo o la edad) no son buenos predictores de no-adherencia a la actividad física en personas con EM6. Por lo tanto, a la hora de optimizar esfuerzos para el diseño personalizado de programas de actividad física en personas con EM se deben tener más presentes los predictores de no adherencia anteriormente citados, que los factores socio-demográficos. Por ejemplo, será más relevante tener en cuenta el nivel de discapacidad de la persona frente al género. De hecho, tal y como refiere Asano y col., (2013), no existe evidencia que demuestre la necesidad de desarrollar programas específicos en función del género, pero si es importante adaptar la actividad física para dar cabida a las necesidades y estilos de vida de los individuos con el fin de modificar o eliminar las barreras más frecuentes, tales como la fatiga o el deterioro.

Por tanto, una vez entendidos los factores que con mayor frecuencia interfieren en el cumplimiento de las recomendaciones sobre actividad física, es necesario seleccionar la estrategia de intervención más adecuada en cada caso concreto. Los aspectos más importantes a tener en cuenta a la hora de fomentar la adherencia a la actividad física son3,7:

  • Emplear una aproximación individual, personalizada y adaptada a las necesidades, creencias y percepciones de la persona.
  • Trabajar la motivación de la persona, ayudándole a identificar sus propios motivos para practicar actividad física de manera regular y los beneficios percibidos.
  • Facilitar información sobre la actividad física en personas con EM e identificar posibles creencias erróneas que puedan interferir en la práctica regular.
  • Establecer metas realistas a corto plazo y emplear refuerzos adecuados para esa persona en concreto, premiando los pequeños pasos.
  • Fomentar el apoyo social, implicando en la medida de lo posible a su entorno más cercano.
  • Implicar a la persona en la elección de la actividad física e intentar que le resulte divertida.
  • Trabajar la cohesión social en las actividades grupales.
  • Anticipar posibles situaciones de abandono de la actividad física, tales como las vacaciones y preparar un plan conjunto.

En conclusión, fomentar la adherencia a la actividad física en personas con EM solo puede conseguirse si se reconoce el problema y se trabaja de manera específica, sin menospreciar el impacto que puede generar en la salud, teniendo presente que estamos buscando un cambio de comportamiento a largo plazo y que no se trata de un hecho simple, por lo que normalmente será necesario emplear un enfoque multidisciplinar, seleccionando distintas técnicas de intervención.

Referencias

  • 1. Molinero, O.; Salguero, A.; Tuero, C.; Álvarez, E. & Márquez, S. (2006). Dropout from youth sports: relationship to gender, type of sport and level of competition. Journal of Sport Behavior, 29, 255-270.
  • 2. Klaren, R. E., Motl, R. W., Dlugonski, D., Sandroff, B. M., & Pilutti, L. A. (2013). Objectively quantified physical activity in persons with multiple sclerosis. Archives of physical medicine and rehabilitation, 94(12), 2342-2348.
  • 3. Kayes NM, McPherson KM, Taylor D, Schluter PJ, Kolt GS. (2011). Facilitators and barriers to engagement in physical activity for people with multiple sclerosis: a qualitative investigation. Disability and Rehabilitation 33:625–642.
  • 4. Asano M, Duquette P, Andersen R, Lapierre Y,Mayo NE. (2013). Exercise barriers and preferences among women and men with multiple sclerosis. Disability and Rehabilitation 35:353–361
  • 5. Motl RW, McAuley E. (2009). Pathways between physical activity and quality of life in adults with multiple sclerosis. Health Psychology 28:682–689.
  • 6. Ploughman, M., Harris, C., Wallack, E. M., Drodge, O., Beaulieu, S., & Hogan, S. (2015). Predictors of exercise participation are different depending on ambulatory status among older people with multiple sclerosis (No. e786v1). PeerJ PrePrints.
  • 7. Salgado-Araujo, J. L. M. (1998). Revisión de la literatura actual sobre la continuidad del cambio de conducta en relación a la actividad física. Apunts. Educación física y deportes, 4(54), 66-77.

Cristina Soria Poveda. Psicóloga